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viernes, 10 de marzo de 2017

Formando a Coaches: ¿Qué se transforma?



Uno de los acontecimientos que más me apasionan de formar a coaches es el propio proceso de aprendizaje en sí, siguiéndole la pista al coach que aprende explorando, aplicándose a sí mism@ aquello que el coaching propone.

El aprendiz de coach hace de “conejito de indias” para sí mism@ y para sus compañer@s. Es decir, aprende con implicación, experimentando en sí lo que pretende para otr@s.

Aprender coaching de forma teórica es poco recomendable sobre todo por su poca efectividad.

Estamos hablando de trabajar con personas, donde es fundamental aprender a confiar en ellas, buscando que se pregunten a sí mismas que quieren; animando a que se exploren, que se entiendan, que descubran y valoren sus recursos, y que logren poner su vida y sus acontecimientos en línea con lo que quieren.

El coach que se forma para poder realizar esta función por lo general tiene que cambiar su idea de lo que es ayudar y acompañar al otro, comprender cuáles son los principios fundamentales, como por ejemplo:

…solucionar el problema a alguien     ó     apoyarle a que busque su propia solución….


¿Qué tiene más valor?

Si haces lo primero no estarás haciendo coaching, si promueves lo segundo estarás en la dirección que el coaching propone.

Una vez aceptados los principios toca identificar y cambiar hábitos, sobre todo de comunicación, haciéndote un “escuchador/a profesional”, sabiendo que buscas mientras escuchas. Aprender a usar el preguntar como recurso principal, a comprender al otro sin juicios, sin ruido personal. Confiar en tu propia creatividad para improvisar y navegar a través de un ser humano al que no conoces, al que descubres en cada momento.

Y desde luego tener opciones que ofrecer para facilitar la autonomía y la autogestión.

Esto es posible comprenderlo y teorizarlo, pero he observado que para que el proceso de actuación sea eficaz, es necesario un cambio de enfoque profundo, que requiere de practicar  con  nuevas formas de pensar, sentir y hacer, hasta que se integran y se desempeñan con naturalidad y de manera efectiva.

Para que esto suceda el aprendizaje experiencial es fundamental. La persona se involucra a sí misma en la propuesta y experimenta antes, para después construir una comprensión, que se va integrando y valorando.

En esa involucración el/la aprendiz de coach desarrolla una nueva forma de relacionarse consigo mism@, de autoconocerse, aprendiendo a descubrirse, hallarse, notar cómo funciona y desde aquí experimentar en sí y para sí el efecto coaching.

Adquirir el nivel de competencias básicas como profesional del coaching requiere como mínimo de un año de formación, que a la vez es un año con altas probabilidades de transformación personal.

A mí misma, como formadora, me asombra notar esto en mis alumn@s, siendo siempre un plus y siendo también garantía de que l@s alumn@s, por su experiencia propia,  podrán confiar en el proceso de coaching, pudiendo llegar a ser en el futuro profesionales muy competentes y muy eficaces.

A continuación algunos comentarios a este respecto realizados por alumn@s de diferentes ediciones del curso de formación en Coaching Personal, seleccionados del apartado testimonios de la web de CoachCreativo:



Mientras me formaba como coach, atendiendo a las competencias y herramientas, exploraba también como soy, como pienso y como siento.  (A.A.D.V. Asesora de Seguros.)


…Por otra parte, el curso te ayuda, no solo a aprender qué es el Coaching y cómo llevarlo a la práctica, sino una nueva forma de vida y una actitud diferente ante ésta, es todo un cambio personal que te lleva a sentirte mejor contigo mismo. (E.C.B – Psicóloga - Logopeda.)

Abrir el foco hacia lo cotidiano y lo trascendente junto con la toma de conciencia, ha inspirado y fortalecido la seguridad en mi misma, en mis decisiones y en mis acciones, ampliando las alternativas de las diferentes cuestiones a decidir y las  distintas intervenciones a realizar. (S.M.P. Educadora Social.)


He aprendido a tener más profunda y real conciencia de mi vida, el mundo en el que vivo, que hago, que puedo hacer, proporcionándome  herramientas para gestionar mí día a día e interaccionar con un  entorno en el que la norma es el cambio. (C.B. Psicóloga  - área familiar.)


"Mi experiencia ha sido una vivencia transformacional a todos los niveles sobre la percepción de mi misma y de todo lo que me rodea. Unas metas claras y reales se han ido formando a lo largo del camino, metas que nunca había soñado, y lo más importante es que tengo los “Cómos”…….. (M.A.Z. - Empresaria sector decoración.)

 He quedado ávido de profundizar en este océano inmenso de autodescubrimiento y posibilidades de cambios en, y cerca de mí. Todo este andar me hace  responsable con el espacio que habito en este universo y respetuoso con este hacer  colaborador y motivador. (L.O.B.V. – Entrenador Personal.)

Aprender Coaching es también tomar la decisión de realizar un viaje emocionante a través de un@ mism@ que, seguramente, no te dejará indiferente, experimentando de forma consciente un proceso de transformación y desarrollo personal, que constituye una gran premisa para llegar a ser un buen profesional del Coaching.

Próximo post: Formando a Coaches: Desarrollo profesional

Cursos recomendados:
Los Pilares del Coaching
Curso Superior en Coaching Personal

martes, 20 de diciembre de 2016

Formando a Coaches – Competencias del Coach


El Coaching nace y se desarrolla a partir de la psicología humanista, en cuanto que se orienta no tanto hacia el problema y sus causas, sino más bien hacia el potencial de las personas y la activación del mismo a través de un proceso de auto conciencia y responsabilidad, buscando las soluciones desde dicho potencial.

El Coach ha de formarse en las competencias necesarias para facilitar y hacer eficientes  los principios que definen al coaching como generador para las personas de Conciencia – “alta calidad de auto comprensión de conocimiento relevante” - y  Responsabilidad – “la elección de tomar el control de uno mismo, en un sentir auténtico de la propiedad total sobre lo que hacer o incluso sobre lo que les sucede” (definiciones de Conciencia y Responsabilidad de John Whitmore en su libro “Coaching ”).

Hay diversas organizaciones que definen la profesión del coaching y las competencias con las que todo coach debe cumplir. En nuestra escuela, CoachCreativo, estamos adheridos al código deontológico de la Federación Internacional del Coaching – ICF.

Esta organización propone 11 competencias clave  para el desempeño del coaching que ponen en relevancia  la capacidad de generar acuerdos, definir y comprender con claridad las metas del cliente y crear un contexto de relación basado en la confianza.

Destaca la presencia del Coach y el proceso de comunicación, principalmente mediante escucha de alta calidad, preguntas potenciadoras de descubrimiento y una forma de comunicar clara y generadora de consciencia, en línea siempre con “la agenda” del cliente.

Es un proceso que ha de desembocar en planes y acciones realizables para el cliente, que le conduzcan allá donde desea llegar.

Si el coach quiere ser efectivo en su trabajo ha de adquirir también otra serie de competencias que le permitan comprender a su cliente en profundidad y aportarle el tipo de intervención (mediante pregunta o ejercicio) que le facilite la comprensión de si mism@, ofreciéndole pistas claras del tipo de cambios y aprendizajes que tendrá que realizar.

Es por esto que la mayoría de los Coaches se forman también en otras metodologías.

Para mí, que propongo formación especializada en Coaching Personal, la cual requiere de amplios y profundos conocimientos de la naturaleza humana, la metodología que más aporta al propósito del coaching y a la práctica de las 11 competencias que define ICF es el Modelado Conductual Desarrollativo - DBM® - metodología creada por el escocés John McWhirter.

Con el DBM® podemos amplificar el nivel de escucha activa y acrecentar el estado de percepción y conciencia, el nuestro y el de nuestros clientes.

Es una metodología de modelado que permite comprender en profundidad el modelo único del mundo de nuestros clientes, creando respuestas únicas y adaptadas para cada situación en particular. El DBM® aporta al proceso de coaching profundidad, precisión y alta efectividad.

Existen otras metodologías que acercan al profesional del coaching al conocimiento de la naturaleza humana, y a la vez son muchas las personas, que se deciden por el enfoque coaching, que vienen de otras profesiones de apoyo y ayuda a los demás y aportan al coaching sus propias competencias y habilidades.

Un coach formado  consigue ofrecerle a su cliente un espacio de conversación extraordinario, en el que la persona logra entenderse a sí misma, disfrutando de explorar y describir con claridad lo que quiere, aprendiendo a leer en su mundo emocional, descubriendo sus propios recursos, y en definitiva tomando las riendas de su “juego interior”, de sus circunstancias, de su realidad, y de su capacidad de crear y llegar a ser.

Al aprender, desarrollar e integrar el profesional del Coaching esta clase de competencias se transforma a sí mism@, su propia percepción de la realidad se amplifica, y experimenta un desarrollo extraordinario de habilidades para las relaciones humanas.

Próximo post: Formando a Coaches - ¿Qué se transforma?

Cursos recomendados:
Los Pilares del Coaching
Curso Superior en Coaching Personal



jueves, 1 de diciembre de 2016

Formando a Coaches – El perfil del Coach


Formando a Coaches desde el año 2009 no deja de sorprenderme la cantidad de personas que intuyen el coaching como su profesión y/o como un medio seguro y potente de re-dirigir sus vidas en la dirección que desean.

Antes de que la persona se inscriba en un curso de formación de coaching realizo una sesión de asesoramiento para comprobar la motivación hacia la formación, notar el encaje con la metodología de aprendizaje y aclarar posibles dudas e inquietudes.

Si tuviera que destacar algunos de los aspectos de las personas que han pasado por esta sesión y después han decidido formarse como Coach, diría que son personas que:

  • Trabajan con personas a través de otras metodologías (terapeutas, psicólogos, educadores,  orientadores, mediadores, consultores, etc) y tienen inquietud por obtener nuevos enfoques, nuevas metodologías.
  • Quieren hacer un cambio de orientación personal y/o profesional, siguiendo el impulso de su intuición, con la decisión de hacer lo que desean en la vida.
  • Descubren en el coaching una metodología que aporta en sus vidas posibilidades de desarrollo y auto superación.
  • Les gusta explorar y aprender acerca de la naturaleza humana y les encanta mejorar y colaborar con que otros mejoren.
  • Tienen tendencia a escuchar, empatizar y disfrutar de las relaciones con los demás.

Para comprender que significa aprender coaching y llegar a ser Coach es interesante diferenciar el coaching de otras metodologías de apoyo a las personas, como por ejemplo:
  • La terapia, en cuanto a su orientación. Mientras los distintos métodos terapéuticos por lo general se orientan hacia el pasado, buscando las causas del comportamiento actual, el coaching se orienta hacia el futuro, invitando a las personas al aprendizaje sobre construir, crear nuevos comportamientos, poner la atención en lo que la persona quiere en el futuro llegar a ser.
  • La consultoría en cuanto a metodología. Mientras que el consultor es experto en algo concreto y/o en buscar soluciones, y aconseja al consultado acerca de cómo debe obtener lo que desea, el coaching se propone que la persona defina adonde quiere llegar y diseñe por sí misma como quiere ir para llegar allí, tomando sus propias decisiones, aprendiendo lo necesario y creando fórmulas únicas para cada caso en particular.

Estas diferencias hacen del coaching una metodología en sí misma.  Desde este enfoque el profesional del coaching es alguien que atiende a propuestas de construir futuro.

El Coach es experto en acompañar estando presente, captar y respetar el ritmo de aprendizaje del cliente, generar un espacio de seguridad para la expresión, y proporcionar consciencia y autoconocimiento como para activar el pensar, sentir y hacer adecuados en línea con las metas que el cliente se propone.

En la posibilidad consciente de ensoñar, la persona se descubre a sí misma y sus deseos de desarrollo en las diferentes áreas de su vida.

El propio enfoque del coaching es lo que hace que muchas personas quieran apostar por esta metodología de apoyo y a su vez son muchas las competencias implicadas para lograr el desempeño efectivo del Coaching.

Para aprender este tipo de competencias es necesario comenzar por un@ mism@, integrando el modelo de aprendizaje y relación coaching e incorporando el arte y la ciencia de construir futuro.

A  su vez el coaching propone un nuevo modelo de relación enfocado en la colaboración, pudiendo, el/la aprendiz de coaching contribuir de forma consciente a mejorar entornos de relación interpersonal, ya sean equipos de trabajo, familias o cualquier otro tipo de relación.

Actualmente el coaching es una profesión emergente con mucha proyección de futuro, que está siendo cada vez más demanda tanto a nivel individual, como por organizaciones de toda índole.

Son muchas son las personas que actualmente sienten el impulso de aprender coaching  y de tal vez llegar a ser Coach.

Desde mi punto de vista practicar y desarrollar coaching es una manera de provocar entornos de calidad, decididos a mejorar, generando progreso y desarrollo para sí mismos y para los demás.

Cualquier persona puede llegar a ser Coach, y como cualquier otra profesión que implique la responsabilidad de trabajar con personas, ha de poner mucho énfasis en la calidad de su formación.

Próximo post: “Formando a Coaches – Las competencias del Coach”

Cursos recomendados:
Los Pilares del Coaching
Curso Superior en Coaching Personal


miércoles, 12 de octubre de 2016

¿Para qué es interesante aprender coaching?


Responder a un “para qué” es hallar la fuerza de motivación propia y necesaria que hace que algo tenga sentido y merezca la pena hacerse.

Aquello que decides y te esfuerzas en aprender tendría que aportarte también utilidad, avance  y progreso en tus inquietudes vitales, que son de tu interés. 

El Coaching es una nueva metodología de apoyo al desarrollo de las personas, que en la actualidad emerge con fuerza, proponiendo nuevos paradigmas y modelos de interrelación humana, y que, cualquier persona que lo desee y se lo proponga, puede aprender.

Formando en Coaching Personal desde al año 2.003, y basada en el feedback que recibo de muchas personas que han participado en mis propuestas de formación[ver algunos testimonios de alumn@s], los aspectos principales donde aprender Coaching incide son:
  • Si estas implicad@ en liderar equipos, motivar a personas, y en definitiva participar en entornos donde es importante obtener buen ambiente, rendimiento, y/o el desarrollo de proyectos en común. Ya sea en el ámbito personal o profesional el coaching aporta recursos eficientes e innovadores de comunicación y liderazgo.
  • Si quieres mejorar contigo mism@, superar retos de comunicación, mejorar la gestión de las emociones, comprenderte a ti mism@, saber lo que quieres, aprender a organizarte, tomar decisiones seguras, etc. y en definitiva adquirir recursos de autogestión personal.
  • Si trabajas con personas - en su educación, formación, desarrollo, ayuda, etc. - y quieres obtener un nuevo método de apoyo, orientado a construir futuro, enseñando a las personas a pensar por sí mismas, activando su potencial y confiando en sus recursos creativos. 
  • Si estás interesad@ en la exploración de la naturaleza humana y el proceso de aprender en sí te genera emoción por lo nuevo y la posibilidad del descubrimiento. 

Estas son algunas pistas sobre lo que el Coaching es, pretende y provoca.

Para saber si el Coaching es algo que podría ser interesante aprender, es importante reflexionar y hallar cuáles son tus inquietudes actuales, y de acuerdo con ellas, tal vez explorar o intuir que es lo que una metodología como el Coaching te podría aportar.

Cursos relacionados:
- Curso Los Pilares del Coaching
- Curso Superior en Coaching Personal

martes, 22 de marzo de 2016

Coaching: Activando el Potencial



El Coaching propone apoyo al desarrollo y el progreso de las personas. Para ello el coach acompaña a su cliente durante el proceso de lograr algo, emprender proyectos, dirigir su vida hacia donde desea, apostar por sus sueños, etc… actuando como agente catalizador e impulsor.

Parte de los principios del coaching, y que lo distingue como metodología de apoyo, es que el/la coach ha de hacer esto sin aconsejar, sin usar su propia experiencia para trasladársela al cliente. Ha de hacer esto basado en los recursos del cliente, en lo que en potencia éste puede llegar a ser y/o hacer.

En base a esto una parte fundamental de la función del coach es creer en el potencial de las personas, aunque no ciegamente, sino aprendiendo a distinguirlo y también, y muy importante, invitando al otro a que lo vea de sí mismo,  a que lo pueda describir y aprender a usarlo a su favor.

Desde esta premisa realizamos en CoachCreativo el Coloquio/Taller: Coaching: “Activando el potencial”.

Pusimos la atención en primer lugar en el término “activar”, para hacer “emerger”, hacer “notar” algo que en potencia ya está, es innato a la naturaleza humana, y que a su vez podría estar inhibido, no activado o tal vez mal enfocado.

Así que lo que estábamos buscando como experiencia en el taller es hacer obvio, notar para cada cual, algunas pistas acerca de su potencial y las posibilidades de aplicación del mismo.

Desde aquí la primera pregunta a lo participantes fue..

“¿cuando hablamos de potencial que es para ti, qué es en tu mundo?”

Surgieron respuestas variadas, como que dependería de según qué área, que contexto, como que es dar lo mejor de uno mismo en cada circunstancia, como que son habilidades que se manifiestan en la vida, muchas veces habilidades innatas, algo que ya se te da bien.

También surgió lo que en potencia podría llegar a ser, si se pone atención, si se potencia su desarrollo.

Emergió también  todo lo que podría inhibir el potencial, por ejemplo las  creencias erróneas acerca de uno mismo: “No puedo”, “no soy capaz”; lo que aprendes cuando eres niño, la manera en que el entorno apoya o no el descubrimiento y desarrollo de tu potencial, etc.



Entre las diferentes versiones que surgían de los diferentes participantes fuimos componiendo algunos enfoques y comprensiones acerca de qué estamos hablando, como experiencia humana, cuando nos referimos al potencial.

A partir de aquí fue la propuesta de una exploración íntima para cada cuál de lo que es su propio potencial. Para ello invité a la sala a evocar una experiencia de aprendizaje, satisfactoria y agradable. Es muy útil para estos ejemplos echar mano de los hobbies… como aprender a patinar, a esquiar, bailar, cocinar, etc.

En pequeños grupos de exploración cada cual iba contando cómo fue esa experiencia de aprender, cómo aprendía, qué le motivaba para aprender.

Los observadores de la exploración, a través de la escucha,  tomaban nota de palabras clave que podrían ser pistas de su potencial, con el fin de que cada persona obtuviera 3 palabras clave que expresaran su potencial.

Cuando volvimos a la sala tomamos ejemplos de las palabras clave que habían emergido.

Muchas y muy variadas…



Fue interesante comprobar cómo cada cual se conectaba con las que en ese momento tenían significado para sí mism@.

El siguiente paso fue considerar las posibilidades de aplicación para cada cual de sus palabras clave a sus asuntos de interés.

Para ello la invitación fue pensar en un reto de futuro y definirlo en términos de lo que quieres aprender en relación con ese reto…

“Quiero aprender a…”

La propuesta fue regresar al pequeño grupo de exploración y pensar en voz alta, desde las palabras clave, íntimas para cada cual, en este reto de aprendizaje.

Cuando compartimos esta experiencia, notamos que en algunos casos había emergido un plan, en otros muchas ganas de llevar a la acción y en general procesos de pensar potenciadores, hacia adelante con la sensación de lo que es posible, de lo que se puede hacer.

El tiempo pasa rápido en estos talleres, donde la exploración es interesante y relevante a la vez y tuvimos algunos minutos para obtener algunas conclusiones, como lo importante de estar consciente de potencial personal, de mirar a los demás hacia su potencial para ser informantes del mismo, e incluso de las posibilidades de incluir esta consciencia en la educación más temprana.

Para mí un placer notar la energía potenciada y potenciadora en la sala, en cuanto a que me pareció notar como las personas creían un poco más en sí mismas a través de esta experiencia.

Esta es una fórmula de cómo atender y activar el potencial. Desde el coaching y siendo este el propósito de esta metodología, existen muchas más.

Destaca en esta profesión lo agradable que se hace la mirada cuando lo que andas buscando, como profesional, es lo que en potencia el otro puede llegar a ser y/o hacer, lo que hará que alguien desde si mismo pueda llegar a donde siente que quiere llegar, adonde sus sueños le lleven.





martes, 16 de febrero de 2016

Del Coach Natural al Coach Profesional


En mis años de profesión como coach son muchas las veces que he tenido que explicar que es el coaching y sobre todo qué sentido y qué valor tiene una nueva metodología de apoyo a las personas, como el coaching, en el momento actual.

Uno de los formatos que prefiero para provocar una experiencia coaching y de este modo “construir una comprensión”,  son los Coloquios/Taller que realizo periódicamente en la escuela CoachCreativo.

He realizado en un par de ocasiones el Coloquio/Taller titulado "COACH NATURAL – elementos esenciales" y en ambas ocasiones los participantes conectaron con aspectos principales del coaching, el propósito de su existencia y lo que es necesario aprender.

Las preguntas de exploración que se plantean en el Coloquios/Taller son:
  • Cuando hablamos de coaching ¿de qué estamos hablando?
  • ¿Qué sentido tiene el coaching en el momento actual?
  • ¿Cuál es la razón de que este creciendo tanto?
  • ¿Qué significa hacer del coaching una profesión?
  • ¿Qué es lo que alguien que quiera ser coach necesita aprender?

El primer lugar me gusta resaltar los tres aspectos de aprendizaje y aplicación  del coaching:

- El Autocoaching, la experiencia del coaching para un@ mism@; Por ejemplo: ¿Cómo dialogas contigo?, ¿Qué efecto produce?, ¿Cómo podrías dialogar contigo de forma potenciadora?, etc.

- El Coaching aplicado, que es de gran interés y casi la razón de su existencia: Creando  relaciones agradables con los demás, de colaboración, de desarrollo, disfrutando de aprender. Imaginando relaciones de este tipo en la educación, en los equipos de trabajo, en el círculo familiar, con tus hijos, etc.

- El Coach profesional, la persona que se forma para ser capaz de provocar y enseñar todo lo anterior.
Para proponer la comprensión de lo que esencialmente es el Coaching  acudo a una de sus fuentes principales, John Whitmore, autor del libro “Coaching”.

En el año 2009 disfruté del privilegio de formarme con John Whitmore, a través de la escuela OlaCoach, y tuve la oportunidad de experimentar una comprensión profunda del coaching  a través de su concepto de Coach Natural.

Por ello me he inspirado en su propuesta para proponer algunos ejercicios de reflexión durante este coloquio/taller.

Desde Whitmore me llegó la idea de que existen personas en el mundo que, de forma natural, provocan en otros  sensación de bienestar, deseo de desarrollo, motivación para hacer, compromiso con un@ mism@, etc.

Así que el ejercicio propuesto consiste en invitar a pensar al participante en al menos una persona que en su infancia le encantaba, le gustaba estar con él/ella, le inspiraba para aprender, etc.

Algunas personas rápidamente encuentran a alguien así en su experiencia y curiosamente a otras les cuesta, como si este tipo de personas escasearan…

Tras pensar en estas personas y responder a algunas preguntas relacionadas con sus características, la propuesta es realizar equipos de exploración de 3 o 4 personas y, basados en sus respuestas, buscando los elementos en común, construimos el perfil del coach natural.

Con las respuestas de cada equipo realizamos los perfiles.


Fotos de los perfiles surgidos en cada uno de los coloquios

En la descripción del perfil de Coach Natural predominan asuntos como…. “te hacía sentir especial, te valora, te escucha, te deja ser, no juzga, atento, curioso, motivador, etc…”

Al parecer este tipo de personas, capaces de ejercer esta influencia, son escasas. Entonces emerge esta curiosidad...


“¿esta forma de ser y hacer es natural, se nace con ello o se puede aprender?”

El razonamiento en su día que me fascinó de Whitmore es que, sí, este tipo de personas son escasas, que el ser humano se ha desarrollado aprendiendo modelos de relación insanos, y que ahora estamos teniendo que aprender a recuperar esa capacidad deseada de provocar en los demás bienestar, motivación, deseo de hacer, compromiso, desarrollo, etc.

A mí me hace pensar que ciertamente hemos avanzado mucho tecnológicamente, pero que no nos hemos ocupado de aprender y avanzar en el área relacional. Así que hemos aprendimos de forma espontanea y como hemos podido, cosas como competir deshonestamente, falta de empatía, a no escuchar, errores de relación, etc.

Así que ¿podemos aprender a crear nuevos y más saneados modelos de relación?.

Desde mi acercamiento al coaching creo que esto es una de las razones principales de su existencia y que tiene como propósito, en estos tiempos en los que se necesita más que nunca, ejercer, recuperar, reactivar, en la forma de relacionarnos con los demás, el efecto  “Coach Natural”.

Si alguien quiere ejercer en su entorno, de forma consciente y profesional este tipo de influencia, es alguien candidato a formarse como Coach.

Probablemente ya sea un “Coach Natural”, o desea llegar a serlo.

Así que basados en la búsqueda del desarrollo de ese carácter, de Coach Natural, se encuadra la formación como coach.

Por lo tanto la siguiente fase de exploración, durante los coloquios y en los mismos equipos es...

“¿Para ser coach qué es necesario aprender?”

Y surgen respuestas muy concretas…

“Escuchar, comunicar, empatía, acompañar, hacer buenas preguntas, creer en las personas, confiar en el potencial, aprender a motivar, a no juzgar, etc.”

Como formadora de Coaches desde el año 2009 creo que son respuestas muy acertadas. Son este tipo de asuntos en lo que es necesario poner atención y adquirir competencias y habilidades, para que alguien pase de ser un  Coach Natural,  a convertirse en un profesional del  coaching.

John Whitmore se atreve a soñar con un futuro en el que la profesión del coaching no llegue a ser necesaria, porque provocar el efecto coaching sea lo natural…

Está claro que aún queda mucho para llegar allí, pero no deja de ser un futuro posible y deseado, al que me encanta contribuir, para que pueda llegar a ser.


Formación como Coach Personal
Inicio en Octubre con el curso Pilares del Coaching.

martes, 10 de julio de 2012

Relaciones – Re-inventándote


Mi trabajo como Coach Personal y Formadora me ofrece la oportunidad de tratar muy de cerca con temas de interés humano, indagando de manera profunda en la manera en que cada persona piensa, siente y hace….  consigo misma, con los demás, con el mundo en general…

Uno de los temas más recurrentes de mis clienteses el que atañe a las relaciones interpersonales…

… La manera en que nos afectan… las emociones que nos provocan…

… Las expectativas que generan..  los aciertos… las decepciones…

... Las decisiones…  …¿Lo dejo? ¿Lo tomo? … ¿Le digo? ¿No le digo? ….

… Afectos, acuerdos, compromisos…..

…  Los otros, como respondemos y quienes somos respecto a ellos
 

Mi experiencia propia y la que resulta de lo que las personas me cuentan me hacen pensar que las relaciones son un asunto lo suficientemente complejo y a la vez significativo como para prestarles atención y dedicarles estudio y aprendizaje.

Desde hace ya algún tiempo me hice esta pregunta “¿Cómo y cuando las personas aprendemos a relacionarnos?...”

Me respondí algo así como…  “sobre la marcha..,"

Al menos en mi generación no se nos educaba para relacionarnos… Relacionarte era algo que ocurría y cada cuál aprendía como podía. Con los ejemplos y modelos más cercanos, … padres, familia, vecinos, colegio, amigos, hermanos… etc..

Así que de algún modo cada cuál estaba expuest@ a sus circunstancias.

Aprendemos de lo que vemos, de lo que escuchamos y de lo que experimentamos. Lo aprendido se traduce en pautas y patrones de comportamiento,  que dan lugar a formas de responder, que incluso generan el carácter y la personalidad

Si no adquirimos la habilidad de actualizarnos estamos de algún modo predestinados a determinados tipo de comportamientos y respuestas y por tanto también a determinados tipos de resultado en nuestro mundo relacional…

Surgen incluso las etiquetas.. “el agresivo, el tímido, el servicial, el egoista.. etc…”

Siempre me ha parecido muy importante que sean cuáles hayan sido las circunstancias de cada cual, sea posible disponer de la oportunidad de re-invertarse, de renovarse, de poder comenzar a Ser…

La cuestión me parece tan relevante que desde hace años exploro e investigo en formas de aprendizaje en el área relacional.

El Coaching, en cualquiera de sus versiones, plantea la posibilidad de construir hacia delante, de preguntarte ¿Qué quieres?

Al hacerme esta pregunta en el ámbito relacional obtengo claramente el deseo de mejorar y descubro lo importante que es para mí disfrutar de relaciones de calidad en cualquiera de las áreas de mi vida.

En términos de propuesta de aprendizaje ha sido el enfoque sistémico el que más pistas y posibilidades ha aportado.

En un sistema de relaciones humanas cuando una de las partes cambia, todo el sistema cambia. Esta es la premisa mediante la cual las personas deciden observar y mejorar aspectos de si mism@s, atendiendo a su propio marco de responsabilidad, con la intención de generar cambios en sus entornos relacionales.

Se trata  de ser capaz de observar no únicamente a las personas que participan en una relación, sino a la relación en sí  y cómo cada una de las partes influye y tiene la posibilidad de cambiar las cosas.

Son muchos los ingredientes que intervienen en un escenario relacional

….Necesidades afectivas de las partes, reconocimiento mutuo, procesos de comunicación, procesos de interpretación, emociones asociadas….

….  La atención, los límites, lo que se dice, lo que no se dice, lo que se pretende, lo que buscamos, lo que necesitamos…

… Lo mío, lo del otro, los demás…

Son muchas las habilidades puestas en marcha para ejercer el relacionarnos diariamente. Mi propuesta ha sido y es… tomarte el tiempo de descubrirlas, notar que son, y cómo y para qué están funcionando y,… sobre todo… que quiero cambiar, que quiero mejorar, que quiero construir….

Un área en la que no paro, ni quiero parar de aprender.

Lo último que he aprendido de forma clara es lo importante que es la relación con un@ mism@, y que ha de ser esta y ninguna otra el pilar maestro que sustenta nuestra existencia.

Las personas pasarán, estarán o no estarán, pero yo estaré siempre conmigo…

Disponiéndome para la siguiente experiencia de aprendizaje compartida, de forma lúdica y divertida…

¡¡ Para disfrutar, aprender y re - inventarte…. !!

CONSTRUIR RELACIONES
Curso de Coaching Personal Aplicado


Más información del programa



miércoles, 18 de junio de 2008

Pensar en grande, disfrutar con lo pequeño

El título de este blog ha sido el tema de reflexión que propusimos en el Taller de Supervisión que celebramos el pasado día 14 de junio en Málaga.

El taller de Supervisión es un espacio creado para las personas que aprenden con nosotros Coaching Personal, proporcionando una oportunidad de reencuentro y, sobre todo, una manera de recordar y afinar en la forma de observar, preguntarse y aprender acerca de aspectos curiosos e inquietantes que la realidad cotidiana propone.

Celebramos el taller cada 2 ó 3 meses y la elección del tema de cada taller no responde a ninguna secuencia de aprendizaje planeada de antemano, sino a un instante que podría calificar de “inspiración”.

Pienso en el taller y se pone en marcha un proceso de búsqueda de información conectado con asuntos curiosos, preguntas sin responder, procesos en vías de resolución etc…

El título surge de lo que estoy sintiendo respecto a mi misma y respecto a un número de ejemplos y casos que me rodean, como si estuviera buscando algo en común entre ellos y así, a modo de síntesis, surge el título del taller.

En esta ocasión surgió claramente Pensar en grande, disfrutar con lo pequeño.

Lo que es común y observable para mi, en mi propia experiencia y en la de otros, es que bastante a menudo ocurre que, cuando alguien aspira a mejorar, cambiar, progresar… no siempre se permite pensar en lo mejor para si mism@, en lo que es posible, en las opciones más allá de su propia experiencia…

En el proceso de crear y hacer crecer nuestro proyecto en su área empresarial conté con la inestimable ayuda de un Coach que a menudo me decía: “No pienses como un albañil, piensa como un arquitecto”

Entiendo que un arquitecto tiene el sentido de la obra, piensa en global, tiene los planos. La obra no sería posible sin un diseño que nace de la creación y proyección de futuro, resultado de un complejo proceso de pensamiento que tiene en cuenta múltiples factores. Este complejo proceso de imaginación creativa hace posible la creación de algo que aún no está en el mundo.

Por otra parte ninguna obra existirá si alguien no pone los ladrillos correspondientes, más la infinidad de detalles asociados en la construcción de una obra, y suele ocurrir que, en ocasiones, de tanto poner ladrillos, uno puede llegar a olvidar de que formaba parte cada ladrillo.

La vida cotidiana está hecha de múltiples pequeñas acciones que son inevitables y que a veces pueden hacernos perder de vista el para qué estábamos en ellas, cuál era el propósito, de qué formaban parte...

Partiendo de estas reflexiones y con el título como referencia exploramos en primer lugar la dicotomía grande / pequeño.

La pregunta general fue: Piensa en..

Un viaje grande
Un viaje pequeño
Las respuestas fueron curiosas y variadas y emergieron diversas formas de medir grande y pequeño: algunas en términos de complejidad, otras en términos de largo o corto, ida o vuelta, más o menos tiempo,.. valor o significado… La variedad de respuesta nos ofrecía una clara idea del componente subjetivo de esta medición.

El título sentaba como premisa el hecho de disfrutar con lo pequeño. Por lo tanto se hacía evidente explorar disfrutar. Lo hicimos invitando a cada persona a evocar en su experiencia un ejemplo de disfrutar, permitiendo que cada persona re-viviera la experiencia y pudiera encontrar a través de la misma las claves sensoriales y los ingredientes principales que forman parte de disfrutar.

Tras el ejercicio la pregunta: “En tu experiencia de disfrutar ¿Qué es grande? ¿Qué es pequeño?”

Curiosamente en algunos ejemplos lo pequeño se relacionaba con lo menos disfrutable, con lo que no tiene importancia, hasta con los inconvenientes…

Y lo grande comenzaba a emerger a través de un lenguaje más abstracto: satisfacción, bienestar, alegría, compartir, etc…

Mientras explorábamos esto y como consecuencia de la interacción entre las personas emergieron también preguntas interesantes relacionadas con el hecho de comunicar, de apoyar a las personas en su proceso de pensar, de dar feedback, del uso de los sistemas representacionales, etc…, siendo esta parte de taller una buena oportunidad para el repaso de herramientas y la comprobación del uso de las mismas, que el aprendizaje de Coaching Personal implica.

En cuanto a “Pensar en grande”, pienso que existen muchas y variadas maneras de hacerlo. En esta ocasión utilizamos la imagen de uno mismo en relación con sus asuntos, y más concretamente con un desenlace, con algo especifico que quiere conseguir y a partir de aquí, de una manera progresiva, en forma circular, queríamos ampliar la forma de pensar ello, de ir más allá de lo que habitualmente alguien piensa, a través de la pregunta clave ¿Para qué? formulada de forma encadenada y en relación con el desenlace deseado.

Ejemplo: Quiero ir a nadar… para… hacer ejercicio, para… mejorar en salud… para… sentirme vital en mis actividades.. para… responder e influir de manera vital en el mundo…

Y finalmente, en relación con el mismo desenlace, propusimos la última pregunta del taller:
¿De que pequeñas cosas disfrutarás?

Resulta interesante pensar en grande y saber que esto es pensar y que a la vez, la realidad, lo cotidiano, está compuesto de pequeñas cosas que podrían ser fácilmente disfrutables.

Creo que en la sala se activó el hecho inevitable de disfrutar. Y nos fuimos a disfrutar de estar juntos, de la luz del día, del mar, de los sabores, los olores… del pequeño y agradable trance que proporciona dejar que los pequeños actos tengan valor y formen parte de algo más grande como, en este caso, relacionarse, compartir, aprender…

Gracias a todos por vuestra participación y aportación. Como siempre que escribo acerca de una experiencia de aprendizaje me resulta complejo transmitir en pocas palabras la esencia de la experiencia, pero como siempre también, no dejo de intentarlo.

www.coachcreativo.com

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viernes, 14 de diciembre de 2007

“El innevitable plan de empresa”

Durante todo el mes de noviembre he dedicado especial atención a mis funciones empresariales.

De las cosas que en la actualidad soy, la que más me ha costado ser, ha sido empresaria.

Mi primer trabajo lo obtuve con 18 años, en Venezuela, en un banco. En aquellos momentos, y en aquellas circunstancias, podría haber realizado una buena carrera en el sector bancario. Pero recuerdo que, cada vez que cobraba mi nómina, pensaba que - no quería estar destinada a ganar únicamente un sueldo fijo el mes - y que por lo tanto prefería otras opciones como realizar algún tipo de negocio. Recuerdo muy bien que tomé esta decisión.

Regresé a España y, aunque desde entonces, toda mi vida laboral ha sido por cuenta propia, nunca, hasta hace muy poco, me había reconocido como emprendedora y siempre, en la medida de lo posible, he evitado ejercer como empresaria.

Ahora, cuando miro hacia atrás, me doy cuenta de que mi mayor dificultad ha sido la re-educación de mi mentalidad.

Nací, crecí y me eduqué en un barrio obrero. Entre otras cosas esto generó en mí, casi sin querer, prejuicios básicos en relación con la clase empresarial.


En ocasiones he tenido socias cuya tradición familiar ha sido de emprendedores. La diferencia de mentalidad entre ellas y yo era considerable y desde luego fueron ellas las que crearon por mi, cada cuál a su manera, estructura empresarial.

Mi mente durante mucho tiempo se ha negado a pensar como empresaria porque desde luego desconocía las ventajas, la efectividad y el placer de hacerlo.

También desconocía algo tan básico como el “cómo” hacerlo.

Desde hace un par de años que, dándome cuenta de mi dificultad, he acudido a cursos y reuniones de índole empresarial, que me ha servido para captar el lenguaje y notar como otros conducen sus negocios y de que manera piensan.


Las comprensiones que he ido realizando son evidentes para cualquier persona que se mueva en el mundo empresarial. Y sin embargo para mí han sido muy significativas. Por ejemplo el hecho natural de que cualquier proyecto para su realización necesita financiación. Y también el hecho repetitivo de que dicha financiación se obtiene a través de un plan de empresa.

Cuando al principio escuchaba hablar sobre el plan de empresa, pensaba que únicamente era un protocolo para obtener financiación.

Después escuché a varios expertos contar que el plan era, además, una manera de ayudarte a conocer tu empresa, a organizar tus objetivos, a comprobar la viabilidad de tu negocio, etc…

Lo cierto es que, desde hace un año, cualquiera que haya sido la manera en que se nos ocurría desarrollar nuestro proyecto, siempre nos hemos topado con el hecho inevitable de tener que realizar un plan de empresa.

Ha sido difícil tomar la decisión de dedicar “tanto” tiempo para elaborar un plan de empresa. Pero era la única manera de conseguir la concentración necesaria para pensar en cosas en las que no había pensado nunca y responder a preguntas que creía que no sabría responder…


Así que, por fin hemos realizado un plan y sorprendentemente para mí, ha supuesto una experiencia extraordinaria.

Es difícil de explicar lo que ha ocurrido. Mi mentalidad ha cambiado y se ha reeducado. He podido ver nuestro proyecto no únicamente desde la perspectiva de la ideología y la aplicabilidad, sino también desde su funcionamiento en términos empresariales: mercado, segmentos, marketing, producto, informe financiero, activos, pasivos, balances, etc, etc…

Curiosamente, el uso y la comprensión de esta terminología a mi misma me ha informado de la viabilidad de nuestro proyecto, claramente, sin confusión. He pensado para 4 años y me he dado cuenta de que, después de esos 4 años volveré a pensar, y para entonces estaré deseando hacerlo.

Creo que a través del plan he podido obtener el sentimiento de seguridad que desde hace mucho tiempo estaba necesitando. Y este sentimiento se genera porque el plan me ha proporcionado una visión global del desarrollo de nuestro proyecto.

Actúa como marco de referencia para interpretar los diversos sucesos que se irán dando, obteniendo tiempo de respuesta, previsión de variantes, e incluso, opciones disponibles para el peor de los casos.

Siento que responder a las preguntas del plan me ha entrenado en percibir el mundo desde el prisma empresarial. Y creo entender que, este es el prisma desde el cuál los proyectos se hacen realizables.

Así que, me ha gustado la experiencia y me siento reconciliada, e incluso agradecida, al modelo empresarial.

Ahora puedo disfrutar más, haciendo lo que más me gusta hacer: sesiones, diseñar cursos, formar, escribir…..

Y desde luego, pienso disfrutar también dirigiendo CoachCreativo… mejorando servicios, ofreciendo novedades, creando equipo, y en definitiva, haciendo que, algo que merece la pena, exista y se desarrolle en el mundo.




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